Ya son muchos los estudios que demuestran que existe una asociación estadística entre la inteligencia y la miopía. El porcentaje de miopes, que ya es alto en países europeos como España, se dispara cuando seleccionamos poblaciones sectores de población como los universitarios. Y un detalle importante, la cantidad de inteligencia no está relacionado con la cantidad de miopía; es decir, a más dioptrías (cantidad de aumento) no se es más inteligente.

Algo que aun la ciencia no ha podido esclarecer es a que se debe esta relación. Pero si creemos que existen hasta 4 soluciones posibles:

1- La miopía es causa de inteligencia.
2- La inteligencia es causa de miopía.
3- Hay un factor que relaciona estadísticamente inteligencia y miopía, pero sin que haya relación causa-efecto.
4- Una combinación de las anteriores.

Existen indicios a favor de una u otra teoría, pero no existe una respuesta definitiva. Por tanto, podemos opinar libremente, nadie nos puede decir que nos equivocamos.

Miopía como causa de inteligencia

La capacidad intelectual no es un “don genético” que tenemos desde que nacemos. La inteligencia se desarrolla, en especial durante los primeros años de vida.
La hipótesis diría que los niños miopes, al ver mejor de cerca que de lejos, prefieren actividades como la lectura, los juegos de construcción, etc (que estimulan más la inteligencia) que los deportes y juegos que exigen visión lejana. Por otra parte, la mala visión de lejos favorecería las personalidades introvertidas, las cuales suelen tener más estimulado el desarrollo intelectual en detrimento del desarrollo social.

Como teoría está bien, pero no hay evidencias en este sentido. Por otra parte, es muy difícil hacer estudios en que estudien estos factores.

Inteligencia como causa de miopía

La hipótesis que se baraja es la de que el esfuerzo de ver de cerca durante la niñez se relaciona con el desarrollo de la miopía. Existen indicios demográficos: en Europa, donde la escolarización está más generalizada, existe más miopía que en cualquier sitio del mundo. Sin embargo, se puede argumentar que también depende de la raza, al fin y al cabo, los caucásicos tenemos una prevalencia muy alta de miopía. Más fuerza tiene lo que se ha venido a llamar “epidemia de miopía”, ocurrida hace pocos años en varios países asiáticos al imponerse una escolarización obligatoria y temprana a la gran mayoría de la población.
Se investiga mucho para intentar bajar la prevalencia de miopía en la población, así que hay multitud de estudios científicos en los que se estudia cómo influye en los niños la visión cercana, la visión nocturna, y muchos otros factores, y a pesar de los indicios no hay una evidencia fuerte que haga desaconsejar que los niños utilicen activamente su visión de cerca. Lo único claramente demostrado que es causa de miopía son los genes. No hay ninguna recomendación o tratamiento que sea capaz de frenar el desarrollo de la miopía.

Por tanto, a pesar de los indicios (la epidemia de miopía en Asia por la escolarización), no está demostrado que lo que estimula la inteligencia también produzca miopía.

Sin relación causa-efecto

Una asociación estadística es sólo eso, que la probabilidad de que una persona miope sea inteligente es más alta de lo normal, y viceversa. No tiene por qué una ser causa de la otra.
La inteligencia y la miopía están claramente influenciadas por la genética. Las personas inteligentes suelen tener hijos inteligentes, y los miopes otro tanto. Podría pasar que los genes responsables de la inteligencia estén próximos (o algunos sean los mismos) a los genes de la miopía, con lo cual se relacionan sin relación causal.
Por otra parte, los miopes suelen tener un tipo de personalidad definido, que podría favorecer el desarrollo intelectual.

Fuente: Ocularis.net

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